Cuba sufre devaluación de su moneda

El próximo viernes inicia la unificación monetaria en la isla. Desaparece el CUC

Luego de 62 años, Cuba vivirá una devaluación monetaria que no ocurría desde la Revolución de 1959. El próximo 1 de enero entrará en vigor una reforma para unificar las monedas del país.

El presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, dijo que el proceso forma parte de un trabajo de ordenamiento del sistema financiero del país. Actualmente hay dos monedas: Los pesos cubanos y el peso convertible (CUC), equivalente al dólar, que se eliminará de forma gradual.

La reforma monetaria establecerá una tasa de cambio única de 24 pesos cubanos por dólar.

Pesos cubanos

La mayoría de los cubanos cobra sus salarios y paga productos y servicios básicos en pesos cubanos; en tanto que el Estado vende productos importados y cobra por servicios —como el turismo— en CUC.

Analistas consideran que esta devaluación provocará una demanda de dólares disparada; aunque era necesaria una reforma monetaria para la isla. Otros creen que no tiene sentido que en un país funcione más de una moneda y tipos de cambio diferentes.

Algunos catedráticos prevén un horizonte difícil para los cubanos, y que los primeros meses haya una “estampida inflacionaria” y un alza rápida en los precios, pese a que el gobierno de Díaz-Canel tiene previsto subir los sueldos, aún sin fecha definida.

Precios abusivos

El Presidente de la isla dijo conocer las implicaciones de la devaluación: “La tarea no está exenta de riesgos. Uno de los principales es que se produzca una inflación mayor que la diseñada, debido al déficit de ofertas. Los precios abusivos y especulativos no se permitirán. Se enfrentarán socialmente con medidas de contención y severas sanciones para los incumplidores”.

De hecho, en los últimos meses, el gobierno abrió “tiendas dolarizadas” y la mayoría de los cubanos se quejan de que están mejor abastecidas que las que admiten pesos cubanos.

Ante la emergencia sanitaria del SARS-CoV2, es posible que las divisas no lleguen pronto, los únicos dólares en la economía serán los que inyecte el Estado.